Por Milena Hagg Liviano debe ser tu equipaje, que la vida no es tan larga y el amor es corto. Liviana tu espalda de negaciones y enconos, que la vida es preciosa para guardar rencores. Livianos los hombros y la espalda recta, que la honradez te cubra y siempre sostenga Livianas las piernas y suave la tierra pisar, que los pasos sean correctos y recto tu andar.
Cuatro Poesías Leonlandesas A un noble caballero – JLB ¿Qué pálido sol, de qué paraje incierto con elixires de alquimia te dio áureos reflejos? ¿O es el oro del Rin enredado en tus cabellos? ¿Qué augustos arcángeles de las oquedades del cielo extrajeron semillas y a tu cuna acudieron? ¿De qué extrañas aguas, profundas y mágicas, provienen tus ojos tan serenos, tan tiernos? ¿De qué rara corteza de abedules enhiestos vistieron los gnomos con delicado esmero tu espíritu de cuerpo? ¿A qué dios del Walhalla le robaste la voz, el más raro acento? Quisiera poder develar cada uno de tus misterios. ¿Me permitís? ¿Me dejás pasar? ¿Puedo ser parte de tus secretos? Quizás no te atrevas... Bien sabés, que a mí también los dioses de etéreos ungüentos y hechizos me hicieron. ¿Serán acaso los astros, los que finalmente decidan? ¿O en magno arrebato retirarás la casta mantilla de encaje europeo y perlas a...
Por Lila de Klostenmayer El viento del sur La escarcha en la calma El sol apenas tibio El té que se enfría Un día apagado, Lleno de ocaso temprano Atardecer rojizo Las sombras ausentes del árbol de invierno Hablan las celosías en sus chirridos Se apaga la luz A dormir temprano Que helará pronto Crujirá el césped Congelado rocío
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